Política editorial
Escribimos las reglas para que puedan usarse en nuestra contra.
Principios de redacción
- Primero la respuesta, después el desarrollo. Cada sección abre con una frase que contesta directamente, sin introducción ni «como todos sabemos».
- Si no hay certeza, se dice. Marcamos el límite de lo que sabemos en lugar de tapar el hueco con lenguaje ambiguo.
- Los pasos irreversibles van señalados aparte. En este terreno la mayoría de los errores son molestias y unos pocos son pérdidas definitivas: esos hay que advertirlos antes de que el lector actúe.
- No emitimos veredictos de «confiable / no confiable». Explicamos mecanismos y decimos dónde está la información pública.
- También escribimos lo que desalienta. Si alguien no necesita hacer algo, lo decimos, aunque eso reduzca conversiones.
Cómo tratamos los números
- Los hechos estables de protocolo (por ejemplo, cada cuánto se produce un bloque) se escriben directamente.
- Comisiones, límites y porcentajes de campañas van siempre como órdenes de magnitud, con la aclaración de guiarse por lo que muestre la plataforma y con el mes de verificación. No escribimos cifras al centavo: envejecen enseguida, y en contenido sobre dinero un número desactualizado es peor que ninguno.
- No inventamos estadísticas ni casos. No vas a encontrar aquí «ya ayudamos a X personas» ni «medimos tal día a tal hora».
- Los ejemplos numéricos se identifican como ejemplos y nunca se presentan como cotizaciones.
Verificación de hechos
Todo lo verificable lleva su fuente, y se prefieren las de primera mano: exploradores de blockchain, documentación de los protocolos, páginas públicas de los emisores, páginas oficiales de los exchanges. No tomamos como fuente una versión de segunda mano en español: buena parte de lo que circula describe reglas de hace varios años.
Cuando el tema es cambiante (procedimientos, comisiones, redes soportadas), se anota el mes de verificación; quien lea más adelante debe guiarse por lo que vea en su propia pantalla.
Regla de las herramientas
Una sola, pero firme: lo que dice el texto tiene que ser lo que hace el código. Si decimos «no se conecta a ningún servidor», no hay una sola petición externa; si decimos «verifica el dígito verificador», se calcula de verdad y no se mira solo el largo de la cadena; si decimos «no guarda nada», no se escribe en el almacenamiento del navegador.
Lo que no se puede hacer bien, no se hace ni se insinúa: por ejemplo, ninguna herramienta puede determinar si unos USDT tienen origen problemático, así que no publicamos nada que aparente hacerlo.
Hasta dónde participa la IA
Usamos herramientas de inteligencia artificial para ordenar material, redactar borradores y pulir texto. Junto con eso:
- Cada nota se lee completa, párrafo por párrafo, antes de publicarse: los hechos, los números y los juicios los responde una persona;
- no se publica contenido generado sin revisión humana, y menos aún donde hay montos, procedimientos o riesgos;
- no fabricamos experiencia de primera mano: no decimos haber probado lo que no probamos, ni inventamos capturas ni identificadores de transacción;
- cuando aparece una experiencia en primera persona (por ejemplo, dónde nos trabamos al recorrer el proceso), describe algo que efectivamente ocurrió y no incluye datos de una precisión inventada.
Lo escribimos aquí porque el lector tiene derecho a saber cómo se produce lo que lee. El punto no es qué herramientas se usan, sino quién responde por el resultado.
Procedimiento de corrección
- llega un aviso, o lo detectamos revisando;
- se contrasta con la fuente original para confirmar el error;
- se corrige el texto y se actualiza la fecha de última revisión de la página;
- se anota en el registro de correcciones: qué decía, qué dice y cuándo;
- si el error afecta pasajes de otras notas, se revisan también.
Las erratas y los ajustes de formato no entran al registro. Todo lo que pueda cambiar una decisión, sí.
Intereses
La única fuente de ingresos del sitio es la comisión de promoción de dos enlaces de referido: uno en la portada y otro en la guía de registro. Está explicado en la divulgación comercial. Esa relación no cambia lo que se escribe, incluido lo que decimos sobre los riesgos y las limitaciones de esa plataforma.